¿Estás listo para ser un músico freelance? – Una pequeña historia

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Esto sucedió hace un par de meses, en un lapso de cuatro días.

Lunes por la noche me suena el teléfono. Es El Dros, que en ese momento estaba de bajista con Zakke, una banda de rock latino del área de Washington, DC. La conversación va más o menos así:

Dros – Hey, tenés algo que hacer este jueves por la noche?
Yo – No.
Dros – ¿Me podés sacar un toque de Zakke? Tengo un compromiso y ellos le abren a Estrambóticos en la Takoma Station Tavern, andan de gira por los EEUU (ahora, yo había oído a Zakke sólo una vez, como tres meses antes, en el Velvet Lounge).

Yo – Por supuesto, deciles que sí puedo.

 

El repertorio constaría de 7 u 8 originales y dos covers. La paga sería en el mismo momento. Al día siguiente, el Dros me mandaría una grabación del último ensayo y un documento de Word con los acordes de cada canción. Y no habría ensayo con la banda, tendría que subirme con las canciones listas.

La Pre
¿Cómo me organicé? En el instante en que El Dros me envió la grabación del ensayo por Dropbox, lo descargué y lo puse en repeat eterno en mi teléfono. Durante esos tres días (martes, miércoles y jueves) oí los temas sin parar para que se metieran en mi cabeza sí o sí.

El martes, nada de analizar estructuras o secuencias de acordes, sólo escuchar. También pasé el documento de Word a mi iPad para poder practicar los temas ahí y tenerlos conmigo el día del toque.

El miércoles por la mañana, empecé a armar las rolas, apoyándome en el documento con los acordes. En el iPad utilicé el app de Word (Pages no me estaba funcionando). Puse todos los temas en el orden que se tocarían en un solo documento, uno tras otro (eso ayuda a pasar de un tema a otro con mucha facilidad, sólo moviéndolo con un dedo). En ese documento, hice notas sobre intros, outros, quiebres, remates, etc. Marqué cada sección (estrofa, coro, etc.) con colores diferentes para guiarme mejor. Ya con el documento arreglado a mi conveniencia, empecé a practicar los temas. Y a seguir escuchando las rolas mientras hacía otras cosas: cocinar, comer, manejar, etc.

Jueves por la mañana, igual. Practica por la mañana y por la tarde (dos veces todos los temas en el orden en que se tocarían). Por la tarde también armé mi mochila de concierto con todo lo necesario para la noche. Hay que ir preparado, así que llevaba lo necesario (y más): cuerdas extra, mi SansAmp (en caso no funcionara el amplificador que me tendrían ahí), el estante del iPad, cables extra, etc.

Haz click aquí para saber lo que todo músico debe llevar en su mochila a cada concierto.

Nunca había estado en la Takoma Station Tavern, así que decidí irme un poco antes de lo esperado en caso me perdiera, no hubiera parqueo, etc. Llegué y la banda estaba armando su set en el escenario. Me reporté con Max, el líder y cantante de Zakke y comencé a armar mis cosas. Como lo adivinaron, el amplificador de bajo no funcionaba. Tenía un falso contacto y se oía feo. Hicimos magia con el sonidista y logramos sacarle un sonido decente. Una vez estuvo la banda completa en el escenario me presenté con todos, nos deseamos suerte y comenzó lo bueno.

El Toque
Los temas no eran complejos, pero igual había que estar con los ojos y los oídos BIEN abiertos para caer a tiempo en los quiebres, los remates y los finales, que son los detalles que hacen que una banda suene ensayada. En los temas que tenía más listos, lograba separarme del iPad y moverme en el escenario, haciendo contacto visual con el resto de la banda y el público. Me guié bastante con el tecladista y el guitarrista. Y por supuesto, con Max y Lia, los cantantes.

No puedo decir que salió perfecto pero sonó MUY bien a pesar de no haber tenido ningún ensayo y de no conocer las canciones hasta tres días antes. Sé que hice un buen trabajo porque me volvieron a llamar para otro toque en el Cherry Blossom Festival y para una gira con una banda tributo de Manu Chao (con casi los mismos músicos).

No hay muchos secretos aquí. Hay que estar siempre preparados con buen equipo, abiertos de mente para nuevos retos y dispuestos a trabajar más de lo esperado. Ayudó mucho mi puntualidad, sacar el trabajo como me lo pidieron y tener buena vibra tanto dentro como fuera del escenario. La suerte llega para el que está preparado cuando las oportunidades se presentan.

Ahora ve y practica,

Aaron Sztarkman
Este Negocio de la Música

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